top of page

Depende del día

Samuel Sanabria.jpg

María Belén Paternina

Corp. Universitaria del Caribe

Un día cualquiera alguien me dijo “depende del día” cuando le pregunté si seguía enamorado de su pareja; creo que esta interacción con mi inocente pregunta es la representación perfecta de la percepción actual de los vínculos románticos en la realidad en la que existimos.


Es que parece solo una respuesta sincera, es hasta válida quizá, pero debo aceptar que me aterrizó y a la vez me aterrorizó un poco.


La naturalización de no querer del todo al otro y de justificar el no quererlo con esto o lo otro, me mantiene despierta.


Camino por ahí y, sin querer escucho conversaciones ajenas; escucho a la generación que le da terror entregar y sostener, esa para la que es más fácil irse y reemplazar una y otra vez sin importar a qué o a quién se lleva a su paso.


Que solo se están poniendo como prioridad, que si amor propio, que si límites.


Querer hoy es sinónimo de desapego, de competir por quien finge que le importa menos. Se elige lo efímero, lo que vincule menos porque según la lógica que rige estos pretextos así dolerá menos cuando se acabe.


¿Cuándo empezamos a querer con fecha de vencimiento en la cabeza?


En algún consenso silencioso, quizás elegido desde el dolor, el miedo o la desconexión, supuestamente para protegernos, comenzamos a relacionarnos con la idea de entrada de que solo serán compañías pasajeras. ¿En momento el otro se volvió un hobby?, lo que uso para no sentirme solo, lo exprimo, lo conozco... Pero no lo quiero, porque entonces sería demasiado, demasiado sentimiento en el medio.

ISSN: 3028-385X

Copyright© 2026 VÍA PÚBLICA

  • Instagram
  • Facebook
  • X
bottom of page