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Mil muertes

Samuel Sanabria.jpg

Cristian Navarro Silva

Universidad del Norte

En otra vida fui albañil de un abismo frente al mar

En otra vida cargué el granito que endureció mi sed

En otra vida fui el verbo que al silencio hizo hablar

En otra vida mis pies fueron surcos en el Horeb


​En otra vida fui jardinero de flores sin aliento

En otra vida fui un error en la sintaxis del cuerpo

En otra vida vendí mi linaje por treinta piezas de plata

En otra vida fui el campanero que a la noche desata


​En otra vida fui fotógrafo de santos olvidados

En otra vida fui el clavo que sostuvo al tiempo y la fé

En otra vida besé los relieves de mis propios pecados

En otra vida endulcé todos mis errores con sangre y miel


​En otra vida fui el sastre que vistió a los santos de yeso

En otra vida hice arte con un lienzo de piel

En otra vida perdí la paciencia por un solo beso

En otra vida bebí de mi sombra en un viejo tonel


En otra vida fui el escriba de un dios que perdió la memoria

En otra vida fui motas de polvo que jugaron con la luz

En otra vida arrastré por el fango mi propia gloria

En otra vida el orgullo fue mi única cruz


En otra vida fui el herrador de los potros del cielo

En otra vida el nudo de un juramento en duelo

En otra vida amé la fatiga de mi propio martillo

En otra vida el infierno fue mi único consuelo


​En otra vida fui el farero de un desierto de espejos

En otra vida fui el brillo de los astros más etéreos

En otra vida besé la soledad de mi propia sombra

En otra vida el destino me dejó morir de viejo


​En otra vida fui el vidriero de una catedral de arena

En otra vida arrastré mi esperanza como una cadena

En otra vida fui el óxido dulce de un viejo candado

En otra vida el testigo de mi propio asesinato


En otra vida fui el cobrador de deudas de muertos

En otra vida el barniz de un altar de madera

En otra vida crucé por los siglos de mares desiertos

En otra vida fui un cuerpo condenado a la vigilia eterna


En esta vida soy, yo, quien recuerda que en otras fue más vasto

En esta vida soy, yo, escribiendo estos versos mientras sé que todo es escaso

Me aferro a esta vida porque fue la única que elegí,

Aunque en cada línea me desmienta y no termine de creer en mí


En esta vida soy, yo, la idea que se piensa mientras escribe

La duda que en su propio trazo aprendió a existir

En esta vida soy, yo, lo poco que en lo inmenso aún sobrevive

La mano que aun sabiéndose insuficiente, no deja de escribir.

ISSN: 3028-385X

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