Un deseo inocente de asesinar

César Vicente Patiño
Universidad del Rosario
“Juro no mencionar nunca más
el amor o la muerte en una casa”
Walt Whitman
Soy un muerto
que juraba que ya estaba muerto
Y sin embargo, había vida
en aquellas noches armadas de letras,
y las inundadas penas cantando
"¡Ay! Voz en el vacío
Tu deseo inocente de asesinar"
¿Qué será de esta vida?
¿Qué será de este muerto que ahora se da cuenta que la muerte todavía no besaba al poeta?
La muerte es esta sequía estática,
la lluvia y la arena revolotean sus heladas alas y luchan por mover este joven cadáver.
¡Ay! Fundirme en la arena ante el indiferente y cruel cielo nocturno,
las estrellas me caminan fugazmente,
Yo veo, yo veo,
mirada estática ante el rojo crepúsculo,
Yo veo, veo en esta quietud el ocaso de este paracosmo.
Sequía es esta presencia que petrifica el cuerpo,
y la tortura el río que da Vida.
"¡Ay! La voz en el vacío!
Tu deseo inconsciente de asesinar" cantaban cruelmente las penas ahogadas.

