top of page

Ajeno

Samuel Sanabria.jpg

Santiago Melo León

Universidad Libre

Hoy desperté

con algo roto

girando despacio tras mis ojos.


No fue tristeza.


Fue peor.


Como si mi cabeza

hubiera aprendido a funcionar

con el humo encendido.


La gente sigue hablándome

como si todavía estuviera ahí.


Yo asiento

sonrío cuando toca.

Arrastro el cuerpo correctamente.


Hay noches

donde el silencio se sienta sobre mi pecho

y respira conmigo.


No dice nada.


No tiene que hacerlo.


A veces coqueteo con el suicidio

del modo en que otros

muerden hielo,


solo para sentir algo

diferente.


Después se pasa,

o se esconde mejor.


Las luces afuera palpitan

como nervios expuestos,

y yo sigo dejando que las horas

me mastiquen lento,

sin apartar la mirada.


Porque llega un punto

en el que el dolor

ya no suena trágico.


Solo mecánico.


Como una máquina vacía

que olvidó apagarse.


Y mientras todo continúa

con esa normalidad enferma,


algo dentro de mí,

sigue cayendo

sin hacer ruido.

ISSN: 3028-385X

Copyright© 2026 VÍA PÚBLICA

  • Instagram
  • Facebook
  • X
bottom of page