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Ciego

Samuel Sanabria.jpg

Cristobal Osorio Almonacid

Universidad de La Sabana

Y ahí vi la luz por primera vez,

en aquel lugar, casi sin querer.


La vi y me cambió, me convenció.

me volvió loco y me desató

Me hizo ver lo que no quería ver

me dejó ver lo que no podía ver

En aquella luz se hacía la verdad,

un ciego nunca había visto tanto color.


Vítrea, translúcida, invadías mi retina,

clara, pelúcida, me cegabas la vista.


¿Cuánto te quise, resplandor vigoroso?

¿Cuánto te amé, destello fugaz?


¿Será?, ¿será que me quisiste igual?

¿Será que fui un digno reposo para tu apacible sombra?


¿O simplemente tuve la suerte de sentir tu reflejo en mi piel seca y maltrecha?


No lo sé, ni lo sabré,

no tengo pista alguna


Su luz no tiene lo que el susurro de su ausencia me embarga,

ella solo se fue, me dejó de nuevo, a ciegas, de noche,

la noche más amarga


Su ausencia me lastima,

su falta me entristece

Me duele saber que se fue,

me hiere más el hecho de que no volverá.


Por los pasillos se oyen mis lamentos,

que retumban entre los muros con San Agustín...


¡tarde te amé, oh, ser indescifrable!

¡tarde te amé, oh, cariño incomprendido!

¡tarde te amé, oh, destello prodigioso!


Mis gritos se pierden en el vacío de su silueta,

mis clamores se disipan en el aroma de su abandono

Sé que no me escucha, ni lo hará.

que tampoco me lee, ni me leerá


Y aunque lo haga, nunca podré decirle que ella me cegó y que, ciego, estoy feliz con ella.

Porque ahí vi la luz por primera vez.


a ti. Little Ceasars :)

ISSN: 3028-385X

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