A la muerte

Alejandra Parga Vanegas
Universidad del Rosario
Oscilaciones
en la certeza y el pecho
muy fuertes o rápidas o profundas.
Zafias.
¿Expresar cómo o qué decir?. Y cuando
utilizar palabras precisas:
la. muerte. nos. acecha.
Imperante metástasis del miedo
e incomprensión en disimulo
deseo único de contacto
que (por favor)
soporte las oscilaciones;
Intervención fugaz y volátil,
en el vacío cruda y vil
más llega, y es real.
Consuelo
ocho letras bajo el velo
del luto y del ardor;
de la ceguera.
ver la vida por fuera
del yo interior
se detiene
y, ahora, dimensiona:
¡Feroces!
los abismos que rodean amablemente
al sujeto
buscador de consuelo;
Acción en tierra sutil y humana,
intenta, amorosa y necesaria, ser
un soplo de aire senil
útil.
Ligereza
histérica, específica
momentánea. En últimas:
paréntesis triste, disputa amnésica.
Imposible ligereza,
desarmonía violenta,
trágicas circunstancias.
Retornante incapacidad de aferrarse
(¿a qué?). Solo existe:
un pertinente afán
de calor por el desnudo
y de una boya por el ahogo.
En cualquier caso
o a cualquier hora:
muerte.
Muerte
oscilante y tambaleante
recuerdo inerte, “pude tenerte”
marca danzante que
ilumina, oscurece,
ensancha, disminuye
el sentido, la cordura. Llora.
Cruel calma en el vacío, mar quieto.
Caos en lo tangible, mar que añora.
Ridícula experiencia de
ser, estar, seguir, parar
en fin.
Muerte última.
