Roja. O tal vez blanca

Luis Alejandro Suárez
Universidad del Valle
Roja. O tal vez es blanca. Qué más da. No se va a mover de ahí, y mañana seguirá siendo igual. Igual que el resto de las noches. Fría. Pálida. Tan simple y complicada como un adiós. Roja. O tal vez blanca. Quién sabe.
Le dedican mil canciones, le escriben mil poemas. Le confiesan sus secretos con la esperanza de que los guarde. Le encomiendan sus más profundos anhelos, con la esperanza de que se los cuente a quienes aman. Quién sabe. Puede que se los dé. Puede que se los guarde. Tal vez es egoísta, y quiere pensar que todo eso es para ella.
Es blanca. Mas hoy se viste de rojo. Roja. Indecisa. Incompleta. Necesita de la oscuridad para poder brillar. Irónica. Narcisista. Bella. Incrédula. Así es ella. Roja. O tal vez blanca. Quien sabe.
Sale de noche, porque de día la opacan. Encuentra refugio en las estrellas. Tal vez por compañía. Tal vez porque brilla más que ellas. Se roba el protagonismo. Egocéntrica al final del día. Amante de lo prohibido. Visitante de la noche. Consejera del que está solo. Amiga del que está triste.
Es roja. Incompleta. Tal vez blanca en sus buenos días. Ignorada por muchos, amada por otros. Blanca. No, tal vez es roja. Qué más da. Quién sabe.
Roja. Tal vez blanca.
