Sin retirarme

Cielo Villamarín Ríos
Universidad Nacional
No voy a reescribir nuestra historia
para que el final parezca menos abrupto.
Te amé sin cálculo.
Sin prever una retirada digna.
Te amé también cuando el silencio
empezó a ocupar más espacio que las palabras.
No me fui antes.
No cerré el corazón a tiempo.
No reduje la intensidad
para que doliera menos después.
Hasta el último momento
estuve ahí.
Si alguna vez dudas,
recuerda:
no hubo tibieza en mí.
Te extraño con la claridad
de quien sabe exactamente lo que perdió. Te pienso no como herida abierta,
sino como marca permanente.
Prometí amarte toda la vida.
No para atarte a esa promesa,
sino porque entendí —tarde, quizá—
que hay encuentros que definen la medida de lo que somos capaces de dar.
Ojalá la vida te abrace.
Ojalá encuentres paz.
Pero cuando el recuerdo regrese — y regresará—
sabrás que una vez
fuiste amado
sin defensa,
sin reservas,
sin salida prevista.
Hasta el final.
