Colombia “Potencia Mundial de la Vida”, pero el Chocó no está invitado

Foto: La cola de rata

Joan Matheus Torres
Universidad los Andes
Plutarco decía: “La bebida apaga la sed, la comida satisface el hambre, pero el oro no apaga jamás la avaricia”. Lo que antes fue fuente de vida, alimento y cultura, hoy es un río herido que lleva veneno y pone en peligro la salud de quienes dependen de él. Mientras el oro brilla en los mercados, el Chocó se apaga. La frase de Plutarco demuestra la avaricia humana en el Chocó. Esta frase toma fuerza. El oro, que antes fue símbolo de riqueza natural y cultural, hoy es fuente de contaminación y una amenaza silenciosa. En la selva húmeda y viva chocoana ya no corre esperanza. Corre algo más: mercurio.
El uso de mercurio en los ríos del Chocó no es coincidencia, es la consecuencia del extractivo ilegal del oro y de unos gobiernos que antepone el oro antes que la vida. Colombia tiene que elegir entre el agua y el oro, tal y como lo dice la AIDA (Asociación Interamericana para la Defensa del Ambiente). Mientras los gobiernos de turno hablan de protección ambiental en sus discursos, en la práctica prevalece una impunidad. Podría decir que los ríos del Chocó no solo tienen mercurio, sino también el cerebro de quienes llegan al poder. No les corre nada en la cabeza, porque no gobiernan, no ayudan, no cuidan. Cuando el mercurio toca el agua, se convierte en metilmercurio, un compuesto altamente tóxico que se acumula en organismos vivos.
¿Cuáles organismos? Los peces que la gente come todos los días: bocachico, bagre, dentón. La comida del pueblo. El mercurio entra al cuerpo y no sale. Afecta el sistema nervioso, causa temblores, pérdida de memoria, parálisis, y en los niños: retraso mental, abortos espontáneos, malformaciones. Y eso no lo ve nadie en el Congreso, y tampoco en el Palacio de Nariño. Porque a Bogotá le queda muy lejos el Atrato, y más lejos todavía le queda el Chocó. Aquí no hay minería artesanal. Le llaman “artesanal” para suavizar la desfachatez. Pero esto no es arte: es retroexcavadora, gasolina, maquinaria pesada. Por cada draga legal, hay 18 dragas ilegales funcionando. Sí, dieciocho. Y nadie las toca. Las autoridades las ven y no hacen nada. ¿Por qué? Porque los que mandan están untados.
Porque los que realmente financian esto no están en los ríos, están en oficinas, con corbata. Iván Duque hablaba de “crecimiento verde” mientras el mercurio entraba al país por toneladas. Gustavo Petro prometió que Colombia sería “potencia mundial de la vida”, pero el Chocó sigue olvidado. No hay inversión. No hay presencia. No hay acciones reales. Solo promesas que se las lleva el río, ese mismo río que hoy muere lentamente. Y lo digo: el problema no es solo ambiental, es político. Si el gobierno quisiera, ya habría metido mano en serio. Ya habría bloqueado las rutas del mercurio. Ya habría ofrecido alternativas reales a las comunidades que hoy no tienen más opción que el oro. Pero no lo hace. Porque el oro pesa más que la vida.
¿Cuáles son las soluciones? Primero, invertir en tecnologías limpias que permitan extraer oro sin usar mercurio. Existen alternativas seguras que no contaminan el agua ni la vida. Segundo, invertir en educación. Porque un pueblo educado no depende del oro para vivir. Tercero, explorar el oro de manera responsable, con control del Estado, con participación de las comunidades, con respeto por el medio ambiente. No se trata de acabar con el oro, se trata de no acabar con la vida por culpa del oro. Cuarto, presencia real del Estado. No con operativos de fotos para los noticieros, sino con empleo, infraestructura, oportunidades. Que el gobierno llegue a construir. El Chocó no necesita más discursos. No necesita que lo nombren cada cuatro años en campaña.
Necesita que lo miren, que lo escuchen, que lo respeten. El mercurio no solo contamina el agua. También contamina las conciencias. Y si no hacemos algo ya, vamos a perder el río, la gente, la historia, y el futuro. Porque lo que está pasando en el Chocó no es un accidente, es una decisión. Una decisión de permitir, de ignorar, de abandonar. Y si Colombia quiere hablar de vida, primero tiene que dejar de matar sus ríos. Pero parece que el gobierno escucha más al mercado internacional que a su propia gente. Mientras los líderes del país asisten a cumbres ambientales en el exterior y repiten frases como “potencia mundial de la vida”, en el territorio la vida se apaga.
Surgen varias preguntas, casi sin respuestas ¿Dónde están los compromisos? ¿Dónde están las promesas de cambio? ¿Dónde está la transformación social que tanto se anunció? Se dijo que llegaría el gobierno del cambio, pero para el Chocó nada ha cambiado. La gente sigue sin agua potable, pero rodeada de agua contaminada. Sigue sin empleo, pero rodeada de oro. Sigue sin salud, pero rodeada de enfermedades. La única abundancia es la del olvido.
Los gobiernos pasan y todos prometen, pero ninguno cumple. Y mientras tanto, el río muere. Y con el río mueren pueblos afros e indígenas que han resistido durante siglos. Pero la resistencia no sirve si no se acompaña de justicia, de inversión, de acciones reales.
Hoy más que nunca, Colombia tiene que decidir qué quiere ser: un país que entierra su futuro por unos gramos de oro, o un país que defiende la vida, la dignidad y sus territorios. Porque si no se actúa hoy, mañana ya no habrá nada que defender.
Fuentes
1. Plutarco. (s.f.). Moralia. Recuperado de https://www.perseus.tufts.edu/hopper/text?doc=Plut.%20Mor.%20796b
2. AIDA. (2022). Colombia debe elegir entre el agua y el oro: la crisis ambiental en el Chocó. Recuperado de https://aida-americas.org/es/blog/agua-vs-oro-colombia-choco/
3. Ministerio de Salud y Protección Social de Colombia. (2021). Guía sobre exposición a mercurio y efectos en la salud humana. Recuperado de https://www.minsalud.gov.co/sites/rid/Lists/BibliotecaDigital/RIDE/VS/ED/GCB/guias exposicion-mercurio.pdf
4. Organización Mundial de la Salud (OMS). (2017). Mercury and health. Recuperado de https://www.who.int/news-room/fact-sheets/detail/mercury-and-health
5. Fiscalía General de la Nación Colombia. (2022). Informe sobre minería ilegal en Colombia: cifras y operativos. Recuperado de https://www.fiscalia.gov.co/mineria-ilegal informe-2022/
6. Semana. (2023). Promesas incumplidas: el olvido del Chocó en el gobierno de Gustavo Petro. Recuperado de https://www.semana.com/nacion/articulo/olvido-choco-gobierno petro/202300/
7. Organización Internacional del Trabajo (OIT) 2021. Recuperado de
https://www.ilo.org/global/topics/mining-and-sustainable-development/lang-es/index.htm
