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“Hacer periodismo de investigación en Colombia no es fácil”: Paula Bolívar

Foto: Juan Carlos Sierra / SEMANA

Santiago Orozco Uribe

Universidad de los Andes

Paula Bolívar Pinilla (Bogotá, 1992) es comunicadora social y periodista, con maestría en Gerencia de la Transformación Digital de la Universidad Externado. Ha liderado investigaciones de gran repercusión como el escándalo de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres, por el que recibió el Premio Nacional de Periodismo Simón Bolívar 2024 como Periodista del Año. Además, en 2025 obtuvo el Premio Nacional de Periodismo Simón Bolívar al mejor trabajo de periodismo investigativo en audio. Actualmente es codirectora del portal BRAVA News.

 

Pregunta. Para un país tan corrupto como este, realmente son pocos los periodistas de investigación serios que existen: Daniel Coronell, Cecilia Orozco, María Jimena Duzan, Ignacio Gómez, Ricardo Calderón y usted. ¿Por qué cree que pasa esto? ¿Es una área difícil de abordar por el peligro que encierra o los medios ya no apoyan incondicionalmente esas investigaciones?

 

Respuesta. Creo que es una combinación de ambas cosas. Hacer periodismo de investigación en Colombia no es fácil porque hay muchas formas de presionar al periodista que está haciendo la investigación, o de pronto de intimidarlo y de censurarlo. Son muchas las estrategias que usan las personas de poder, entonces es muy difícil este oficio. Los entes de control tampoco ayudan mucho. Cuando uno publica una investigación no se siente respaldado por los ente de investigación, sino, por el contrario, pareciera que también están del otro lado. Además, no sé qué tan financieramente atractivo sea para un medio de comunicación hacer este tipo de denuncias, en donde muchas veces pueden llegar a estar involucrados los poderosos de siempre.

 

P. Los medios de comunicación en Colombia son propiedad de grandes grupos económicos. ¿Cómo se puede hacer investigación independiente y veraz sin pisar los callos o intereses de los propietarios?


R. Es una conversación que todavía estamos dando. Los medios de comunicación tradicionales están pasando por una crisis financiera, y los periodistas que queremos seguir haciendo investigaciones serias y responsables estamos buscando la forma de hacer periodismo independiente sin tener que depender de esos grupos, ya sean políticos o económicos, para poder realmente tener independencia. Pero es muy difícil. Estamos viendo qué posibilidades tenemos y qué modelos de negocios podemos implementar para tener medios de comunicación responsables, sostenibles e innovadores, en donde podamos tener libertad de hacer las denuncias y las investigaciones.

En entrevista con Olmedo López. Foto: Random House

P. En 2024 usted recibió el Premio Nacional Simón Bolívar como Periodista del Año y, al año siguiente, el Simón Bolívar al mejor trabajo de periodismo investigativo en audio. Durante años lideró investigaciones que marcaron la agenda pública del país. Sin embargo, la W Radio decidió prescindir de usted y de otros periodistas en medio de un recorte de personal. Su salida fue noticia nacional y generó una ola de rechazo entre colegas y oyentes. ¿Cree que hoy los medios están privilegiando intereses económicos o políticos por encima del buen ejercicio del periodismo?

 

R. Están intentando más que todo sobrevivir a la crisis financiera, porque son grupos económicos que necesitan de una u otra forma responder, pagar nóminas, mantenerse en el mercado. La forma en que pautan las grandes empresas ha cambiado muchísimo. Tienen más alternativas, como los medios digitales, en donde pueden fácilmente identificar qué impacto tienen sus productos y quiénes los están viendo. Creo que, más allá de privilegiar o no, ellos están intentando sobrevivir. Es importante que no vayan a dejar de lado el periodismo de investigación, que no es el más atractivo financieramente, porque requiere recursos, viajes, tiempo. Es decir, no es el que está dando noticias todos los días, porque requiere un trabajo de largo aliento. Las redacciones de los medios tradicionales no pueden olvidar la esencia del periodismo.

 

P. Cuando los gobernantes descalifican, censuran, acusan, amenazan, persiguen y piden la cabeza del periodista (caso Trump y muchos otros) qué es mejor: ¿ser obsecuente con el mandamás de turno o ser suicida en la investigación?

 

R. Hay unos roles definidos en las redacciones de un medio de comunicación, y cada rol que se ejerce tiene una responsabilidad. Tiene que haber, por supuesto, una cordialidad con los mandatarios, pero hay responsabilidades que tienen los periodistas de investigación independientemente de la persona que esté en el gobierno de turno. El periodista de investigación siempre tiene que denunciar ese poder y denunciar lo que vaya en contra de la administración pública. Eso es algo que no se le puede pedir al director de un medio, porque tiene otras exigencias y otras responsabilidades. Pero nosotros como periodistas de investigación sí tenemos que estar en ese contrapoder.

 

P. García Márquez decía que “el periodismo es el mejor oficio del mundo”, pero se podría agregar que también es uno de los más peligrosos. ¿El ejercicio del periodismo debe estar por encima de cualquier riesgo personal?


R. En un país como Colombia siempre van a existir riesgos para las personas que digan la verdad, independientemente de qué profesión ejerzan. Definitivamente uno de los más riesgosos es ser periodista de investigación, y más si estás denunciando a gente supremamente poderosa que tiene no solo poder económico, sino también poder político. Uno como periodista sabe hasta dónde debe llegar. En mi caso han existido momentos en donde he querido continuar, pero me he dado cuenta que no debo seguir, y es mejor dejarle eso a las autoridades o a otros periodistas que quieran investigar. Hay temas que si uno como periodista quiere tocar tiene que estar consciente de que no va a poder dormir tranquilo, o no podrá salir tranquilo a la calle a hacer ejercicio, porque son temas demasiado peligrosos, y más en un país como Colombia. Entonces, uno tiene que estar consciente de que está poniendo en riesgo su seguridad.

Foto: Pulzo

P. Usted podría abordar un tema de investigación sobre la corrupción en Colombia cada semana y con seguridad tendría temas para los siguientes 100 años. ¿No la desmoraliza como ciudadana que este país se lo roben todos los días los mismos sinvergüenzas que salen elegidos en cada periodo electoral?

 

R. Me genera frustración, pero no desasosiego o desesperanza, porque yo como ciudadana hago cosas para que eso cambie. Y es una invitación que hago a todos los ciudadanos, porque muchas veces la gente simplemente lo que hace es juzgar. La corrupción no es algo solo de los políticos o de los alcaldes; es algo que nosotros como ciudadanos podemos cambiar desde nuestras familias, desde nuestros hogares y desde nuestros colegios. Yo todos los días me levanto queriendo aportar a mi país desde la verdad y desde la investigación. Ese pensamiento de desesperanza es el que permite que se normalice la corrupción. Si uno tiene esperanza, uno trabaja en pro de acabar con la corrupción.

 

P. Históricamente, muchos gobiernos de derecha han sido corruptos. Se pensaba que la izquierda era la alternativa que iba a salvar el país, pero fue todo lo contrario. ¿Por quién votar?

 

R. Se debe votar por la persona que realmente represente los ideales que uno tiene como ciudadano. También se debe ver el pasado de esa persona: si es una persona que ha sido cuestionada por casos de corrupción, si le ha cumplido a los colombianos. Tenemos que estudiar por quién vamos a votar. No porque me dijeron que será chévere, o porque me dijeron que se viste bacano, o esas cosas tan superficiales por las cuales suelen votar una buena parte de los colombianos. Tenemos que estudiar, tomárnoslo como si fuera un examen. Hay que estudiar qué nos gusta de ese candidato, qué no nos gusta, cómo le podría aportar a los colombianos, cuál es su historial. Es una cosa importante porque es la persona que va a dirigir el rumbo del país. Mi consejo no es votar por tal persona, sino elegir con responsabilidad.

 

P. Tras su salida de la W usted decidió fundar junto a Laura Palomino Brava News, un portal con fuerte presencia en redes sociales y cuyo lema es “Donde el periodismo se scrollea”. ¿No corre el riesgo el periodismo de perder profundidad y análisis cuando se adapta a formatos pensados para el consumo rápido?


R. Existe ese riesgo, y justamente por eso uno tiene que seguir siendo responsable, independientemente de si es un contenido de dos horas o de treinta segundos. Se deben mantener los mismos principios del periodismo: si se va a hacer una denuncia, toca buscar a la contraparte; no se puede publicar una información si no está completamente confirmada… Eso es algo que hemos mantenido al 100% en Brava News. Este medio nos ha permitido volver a estar con la gente. Cuando uno está en radio se aleja mucho porque todo es por teléfono. Ahora es primordial y necesario tener la imagen de las personas que vamos a entrevistar. Ha sido muy chévere poder volver a la calle, volver a estar con la gente en persona, así nuestro portal sea virtual. Volver al periodismo de antes, sentarse con la gente, no por WhatsApp, sino verla a los ojos, saber qué necesitan, cómo uno los puede ayudar. Eso ha sido súper lindo.

ISSN: 3028-385X

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