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OPINIÓN

Hoy pensé en mi madre

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Nathalia Sendales

Universidad Pedagógica y Tecnológica de Colombia

Tal vez me di cuenta que era mujer cuando noté que no me crecían las tetas ni el culo. Tal vez me di cuenta cuando salí a la calle y me gritaron “adiós, mamita”. Tal vez me di cuenta cuando en el semáforo me pitaban un carro y dos motos. Tal vez me di cuenta. Me di cuenta cuando sentí miedo de salir sola de noche, y cuando salí sola de día. Me di cuenta cuando empecé a pensar en lo que me iba a poner de acuerdo a dónde iba a ir. Me di cuenta porque cambié las blusas cortas por las largas y las faldas por los pantalones. Me di cuenta porque me dijeron que era muy coqueta solo porque sonreía, que eso estaba mal y que se prestaba para malos entendidos. Me di cuenta cuando me dijeron que la culpa era mía, que era una loca y una puta.


Soy la puta, sí. Soy la puta que sale a la calle con miedo porque siempre la acosan. Soy la puta, sí, porque la intensidad que me invade me revienta las arterias. Soy la puta, sí, que le gusta sentirse linda y se maquilla para ella misma. Soy la puta, sí, porque disfruto mi placer sin miedo. Soy la puta, sí, que se ríe duro porque no le importa ser ruidosa. Soy la puta que mira mal, y que está llena de rabia por este mundo tan hostil, que quiere gritar y a veces mandar todo a la mierda. Soy la puta, sí, que escribe lo que siente, así lo que sienta sea picho. Soy la puta llena de contradicciones que a veces no sabe qué quiere de su vida. Soy la puta, sí, que se quiere comer el mundo y estar tranquila. Soy la puta, sí, que se mira al espejo 10 veces antes de salir. Soy la puta, sí, la puta que lee a Clarice Lispector, Laura Restrepo, Idea Vilariño, Rafael Chaparro y Bell Hooks. Soy la puta, sí, la puta que llora porque le conmueve el mundo, soy la puta sensible y tierna, que a veces odia sentir tanto, y que quiere hacer feliz a su mamá. La puta que acaricia perritos en la calle, la puta que le gusta bailar salsa y ver libros. La puta que le gusta su cabello y su color de piel. Soy la puta, sí, la puta que disfruta de comer mandarinas mientras toma el sol. La puta que se apropia de su sensualidad y de su cuerpo. Soy la puta soñadora, porque quiere un mundo mejor para todas, donde predomine la libertad. Soy la puta amante de las flores y del olor de la hierbabuena. Soy la puta que quiere tener hijas, y cambiar la historia de su familia. Soy la puta que cree en el tejer colectivo, en el sostener mutuo, y en las amigas. Soy la puta, sí, la puta que teje y que resiste desde el arte. Soy la puta, sí, la puta que cree que en vez de sangre tiene palabras.

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ISSN: 3028-385X

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