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25 años del primer ascenso del Real Cartagena: una llama que aún sigue viva

Foto: El Escenario de los Clásicos
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Gabriela Prada Caraballo

Universidad de Cartagena

Aquel martes 30 de noviembre de 1999, a las 6:30 de la tarde, no fue solo una final de fútbol, fue un espectáculo en el que la pasión y la euforia se desbordaron desde las gradas del estadio hasta las entrañas de la ciudad amurallada. El “Gran Combo Deportivo de Caracol”, liderado en ese entonces por Eugenio Baena, y Kike Salgado, no solo narraba el partido; sino que era el alma que encendía los corazones cartageneros. La canción “Arranca, Arranca Real”, interpretada por Juan Carlos Revollo, se convirtió en el himno de una afición que llevaba más de 12 años esperando ese momento, una melodía que vibraba en cada rincón del estadio Pedro de Heredia.


Kike Salgado recordó un poco cómo vivió esa final en 1999, “Dios mío, como recuerdo esa gran final ante Rionegro, recuerdo que estaba con Eugenio en la zona de prensa, y lloré bastante por la emoción que sentía al ver al equipo de mi ciudad subir a Primera División, y ser consciente que iban a llegar jugadores de talla nacional como Eduardo Niño de Millonarios, Victor Hugo Arístizabal que tenía un buen momento con Atlético Nacional, e incluso Fabián Vargas de América de Cali, y la gran cantidad de Jugadores que llegaron a pisar en el Pedro de Heredia, es algo inigualable y casi imposible de creer, y del cual tuve la dicha de conocerlos personalmente”.


En aquella tarde mágica, Real Cartagena venció 2-1 al equipo de Rionegro, asegurando su ascenso a la Primera División del Fútbol Profesional Colombiano. Los goles de David Ferreira (45’ PT) y Óscar Villarreal (25’ ST) desataron la locura en el estadio Pedro de Heredia, después de que Callejas (8’ PT) adelantara un empate a los visitantes. La euforia de aquel martes alcanzó su punto más alto cuando César Revollo, uno de los hinchas más fieles del equipo Auriverde, en pleno éxtasis, desató tal emoción y, en medio de la algarabía, no pudo evitar desnudarse en el estadio delante de toda la hinchada.


Esto provocó la carcajada cómplice de la gente, y la madre de Manolo Duque, quien comentó, entre risas, y le exclamó al hincha: “¡Qué lindo el gajo que mostró!” Obviamente, las risas se esparcieron por todo el estadio, y entre canciones, cánticos, buscapiés, traki trakis, espuma y maicena, se vivió una celebración única que mezclaba el deporte con la chispa cultural de Cartagena.

Por otro lado, César Revollo, uno de los hinchas más fieles del Club, nos contó la anécdota de ese día: "La verdad es que ese día, yo le prometí a más de un amigo que me iba a “encuerar” si el equipo del profe Hernán Darío quedaba campeón, y lo que yo dije lo hice. Realmente no sé cómo entré al campo de juego, ni yo mismo me lo creo, porque había mucha seguridad, pero las cosas se me dieron y entré, gracias a Dios entré. Luego de ese escándalo, perdí mi trabajo, pero aquí estamos apoyando una gran causa. ¿Cuál es la causa?, Real Cartagena”. Demostrando que los hinchas dan la vida por la camiseta, y muestran un amor invaluable hacia el equipo de sus amores.


La voz del estadio, Hegel Ortega, retumbó con fuerza animando a toda la hinchada con tal ímpetu que el campo parecía una fiesta de independencia, como si el bando del 11 de noviembre se hubiera trasladado a la cancha. Y es que no se trataba solo de un ascenso, era una liberación colectiva, un sentimiento de años de sufrimiento que culminó en un título histórico.


Real Cartagena tuvo un camino con momentos buenos y malos, y ese año enlazó siete juegos seguidos sin perder, por campeonato de la B. Fue entre el 17 de julio y el 29 de agosto de ese año de 1999, es decir, entre las fechas 7 y 13 del todos contra todos, siendo este hecho un aspecto clave para que Los Heroicos obtuvieran el ascenso. Y en ese entonces, Real Cartagena sumó cinco victorias y dos empates.


El debut de Real Cartagena en el torneo de la B de 1999 fue un recordado domingo 25 de abril, en el entonces estadio Pedro de Heredia. Según Hegel Ortega, el ambiente del estadio estaba lejos de ser optimista debido a las deficiencias defensivas y el poco poder de ataque que había mostrado el equipo que dirigía Hernán Darío Herrera en ese entonces durante los amistosos previos. La prensa de la época calificaba al equipo como “bastante liviano”.


El rival en aquel recordado debut fue el desaparecido Atlético Córdoba que era dirigido por César Maturana, hermano de Francisco (Pacho) Maturana, y este equipo según Hernán Darío Herrera era un contrincante complicado por su apuesta al buen trato de pelota, y tristemente se empató, esto fue en una entrevista realizada en El Universal en 1999.


El lunes 26 de abril, el periódico El Universal tituló en su noticia “Dudoso debut”. Sin embargo, aquella primera aparición fue el comienzo de un gran año para el equipo y la afición cartagenera. Real finalizó en el segundo lugar de la tabla de posiciones en el todos contra todos. Finalizó como líder en un cuadrangular semifinal y obtuvo el título en el cuadrangular final, ganando 16 partidos, empatando 2 y perdiendo 1, en el todos contra todos. Y en cuadrangulares finales ganó 7 partidos y empató 1 dándole el cupo a la gran final en la que enfrentó al equipo de Rionegro.


Eugenio Baena, actual periodista de Caracol Radio, afirmó que: “Solamente tengo un sentimiento, y fue orgullo, porque de todo el tiempo que llevo trabajando en Caracol a Kike y a mí nunca nos importó en ese momento ir a recorrer la ciudad entera en un carro de bomberos con el Profe Hernán Darío Herrera, con Ordóñez, con David Ferreira, con los hinchas, nada, y en ese momento Kike Salgado y mi persona, Eugenio Baena, nos convertimos en un hincha más ese 30 de noviembre de 1999”.


El “Combo Deportivo de Caracol” fue más que un grupo de periodistas. Se convirtieron en los protagonistas de impacto de una ciudad que, con alma y cuerpo, se entregaron a su amado equipo. Kike, Eugenio, y los otros periodistas, fueron de gran inspiración, compañía y aliento para un equipo que durante años vio el ascenso como una meta inalcanzable. Sin embargo, aquella tarde, la gloria finalmente llegó. Y Cartagena no lo olvidará jamás.


“Hernán Darío Herrera, fue como un ángel para todos los hinchas del Real”, “El ‘Arriero’ nos puso a brincar en un solo pie”, “Grande Profe”, estas, y otras palabras retumbaban en todo el estadio dándole las gracias a Hernán Darío Herrera por darle lo que hoy sería la alegría de sus vidas y el principio de toda una trayectoria que queda marcada desde 1999 hasta el sol de hoy. Tanta era la alegría, que algunos hinchas prometían hacer acciones como tatuajes, subir el cerro de la popa, e incluso dejar algunos vicios, y hoy en día aún se recuerda cada uno de esos casos.


Así como hace 25 años el Club “Auriverde” subió a primera división, y le dio alegrías a toda una ciudad con la ilusión de llegar a tener un título y defender los colores amarillos y azules, hoy en día se sigue manteniendo con esa alegría y aquella llama que se encendió en 1999, aún sigue viva, y no solo se ve en las promesas de los dirigentes, sino que se presencia en cada partido que siempre está una hinchada que grita y alienta sin parar todos los 90’ minutos.


Y Campo Elías Teherán puede confirmar el compromiso que llevan con el Club. “Cartagena es una ciudad de primera categoría y merece un equipo en la A. Y Dumek Turbay, Yamil Arana y yo, esperamos que el próximo año 2025 podamos traer partidos de talla internacional. Y por supuesto que vendrán otros jugadores a reforzar el equipo que hoy por hoy ha llegado muy lejos con la ayuda de todos nosotros y de ustedes, la hinchada más fiel y más grande del Fútbol Profesional Colombiano”.


Por otro lado, el Real Cartagena no solo le ha dado alegrías a sus seguidores en 1999, también se volvió a celebrar el ascenso 2 años más, y puede que este año celebremos un cuarto ascenso. Además de 1999, en 2004, y en 2008, también celebramos un ascenso. En 2004 le ganamos 2-1 a Deportivo Antioquia de la mano de Frank Pacheco, una de sus máximas figuras y al año siguiente, en el segundo semestre del 2005 quedamos a un paso de ser campeones en la Primera División, perdiendo 2-1 ante Deportivo Cali, y ese sin duda fue una de las alegrías más grandes de la hinchada.


Y en 2008 de la mano del profesor Walter Aristizábal, del delantero Ayron del Valle, Oswaldo Mackenzie y Harold Macías, se logró ascender por tercera vez, pero el rendimiento no fue el mejor y al año siguiente volvimos a segunda división hasta el sol de hoy, en el que se está buscando ese cuarto ascenso de la mano de Teo, Wilfrido de la Rosa, Juan José Salcedo, Mateo Castillo, entre otros.


“En realidad, nunca se sabrá la euforia que se vive en el Jaime Morón hasta que pisas el estadio y presencias cada minuto a minuto del compromiso, es algo así como cuando vas a un concierto de tu artista favorito, sabes que vas a disfrutarlo, pero no sabes que tanto lo vas a disfrutar hasta que lo vives, ese es el ambiente que se vive cuando juega el Real, para saber y conocer a ciencia cierta debes ir si o si al estadio, sin duda alguna es un ambiente sabroso porque se disfruta cada momento”, afirma Kevin Bello, periodista de Caracol Radio e hincha fiel del Real Cartagena.


El día del partido, siempre se arma una fiesta inmensa en toda la ciudad. Desde que se levanta, se coloca la camiseta, hasta que empieza el partido en las horas de la noche. Desde muy temprano se siente como las barras bravas están alentando a los jugadores afuera del estadio después de llegar en caravanas grandes. Se aprecian a los niños en el estadio esperando a que termine el partido para tomarse fotos con sus ídolos y pedirles autógrafos en las camisetas, y la alegría de los periodistas al narrar un gol que retumba en todo el estadio.


Ciertamente, aquel 30 de noviembre de 1999 marcó un hito inolvidable en la historia del Real Cartagena. La euforia y la pasión desbordada de los hinchas, la narración apasionada del "Gran Combo Deportivo de Caracol" y la entrega del equipo liderado por el profesor Hernán Darío Herrera, crearon una atmósfera mágica que quedará grabada para siempre en la memoria colectiva.


Hoy, 25 años después, ese espíritu de unión, de lucha y de orgullo sigue vivo en el corazón de los cartageneros. Es hora de que todos, jugadores, directivos y aficionados, se unan una vez más para llevar al Real Cartagena a una nueva victoria que marcará un punto importante en la historia del Club.

ISSN: 3028-385X

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