Entre extremos: la sensatez que Colombia desprecia

Foto: León Cordero / Las 2 Orillas

Carol Daniela Castro
Universidad Minuto de Dios
Hoy en colombia denominarse una persona de centro es como ponerte un título de ‘’tibio’’ en tu frente y que la gente en vez de cuestionarse sus ideales un poco en los extremos deciden solo juzgar. Pues hoy en Colombia donde según ‘’Polimétrica de cifras & conceptos’’ el centro para este 2026 domina las afinidades políticas en un 45%, seguida de la derecha con un 32% y la izquierda con un 22%, y no solo para presidencia si no además también, vemos la indecisión en el senado, cámara y consultas interpartidistas. Pero, ¿por qué de repente después de años en Colombia donde los extremos han predominado (desde los liberales y conservadores) en un país donde somos tan emocionales para la política de repente la emoción se vuelve razón en este siglo XXI? Le denominó DECEPCIÓN, a lo largo de los años Colombia ha tenido el manejo de estas dos ideologías. Hablemos un poco de eso, todo empieza en el siglo XIX donde conservadores (derecha) y liberales (la izquierda de ese momento) se enfrentaron, ese contraste fundacional se resolvió en guerras civiles a lo largo de 100 años, sentando las bases de una polarización que heredamos hasta hoy.
La política colombiana ha convertido las diferencias de opinión en masacres. Las dos tragedias más grandes son un testimonio de esto:
1. "La Violencia" (mediados del Siglo XX): Fue la tragedia del bipartidismo absoluto. La rivalidad entre liberales y conservadores se degradó a un conflicto armado rural donde miles de campesinos fueron asesinados, desplazados y torturados simplemente por su filiación partidista. La Derecha se defendía de lo que veían como el ‘’desorden liberal’’; los Liberales se defendían de la opresión conservadora. Fue la prueba de que la defensa acérrima del símbolo partidista era más importante que la vida humana.
2. El Conflicto Armado (Finales del Siglo XX en adelante): La segunda gran tragedia vino de la exclusión. El Frente Nacional cerró la puerta a nuevas ideologías, lo que fue el caldo de cultivo perfecto para la Izquierda Revolucionaria (guerrillas como las FARC y el ELN). Al no tener vía democrática, optaron por la guerra, defendiendo una reforma agraria radical y la justicia social. La Derecha, por su lado, se defendió con el paramilitarismo y la "seguridad democrática" (que sabemos que era todo menos seguridad). Ambos bandos se armaron, y el costo lo pagó la población civil.
En este tiempo el conservadurismo seguía siendo muy fuerte, Colombia empezó a poner en el estándar mantener tierras inmovilizadas, seguir con una seguridad que no existía y un presidente que daba aviones para transportar droga, luego de esto siguió el plan de paz, un peón que subió a la política en nombre de Uribe Velez y que aunque siendo peón se ‘’torció’’, como se dice por acá usualmente, Juan Manuel Santos, que venía de ser su ministro de defensa. En 2016 se empieza el acuerdo de paz entre las antiguas FARC-EP, el 24 de noviembre de 2016 en el Teatro Colón de Bogotá. Es importante notar que hubo un primer acuerdo que fue rechazado en un plebiscito, por lo que se negoció y se firmó un segundo acuerdo final en noviembre de 2016.
La firma de la Paz se convierte en el nuevo campo de batalla. Uribe y sus seguidores (el Centro Democrático) se atrincheran en la defensa de la Justicia Innegociable, argumentando que la Paz fue una claudicación ante el terrorismo y una burla a las víctimas. Se consolida el Antipetrismo y el Anti-Acuerdo, naciendo la polarización moderna: "Paz vs. Guerra". Si, acá empieza a salir las famosas palabras de ‘’uribista y petrista’’, para hoy el ‘’santismo’’ se ha ido acabando quedando con dos bandos sin razón alguna.
El uribismo se definió entonces por:
● Oposición total al acuerdo de paz.
● Defensa del modelo de seguridad democrática.
● Discurso fuerte contra el “castrochavismo” (etiqueta usada para asociar a Petro con el socialismo de Venezuela).
Mientras tanto, Gustavo Petro, ya exalcalde de Bogotá (2012–2015), empezó a construir su liderazgo como figura opuesta a Uribe:
● Defendía la paz, el progresismo y una nueva economía menos dependiente del petróleo.
● Su movimiento (Colombia Humana) empezó a crecer en redes y en las calles con un discurso de cambio social y lucha contra las élites.
Desde 2016 en adelante, Uribe y Petro se volvieron los dos polos emocionales del país, marcando la política por la confrontación:
Uno representando el orden y la seguridad; el otro, el cambio y la inclusión social.Y es que, ¿acaso no son importantes ambas cosas? Aunque jamás los hemos visto actuar como tal a la par de lo que defienden, siempre hemos visto esos filtros, que deben ser importantes para Colombia y que al estar estas luchas defendidas por bandos diferentes en vez de ‘’trabajar por el país’’ se trabaja para ‘’destruir al otro bando’’ sin importar el pueblo, que aún hoy se desvive por su candidato, sea Uribe o sea Petro (y no falta el santista).
Sabemos que paso en 2018 con la llegada a la presidencia de Duque, que además de ser una vergüenza fue la época de un gran estallido social en colombia en 2021, y eso volvió a partir la historia del país, en medio del amarillismo, el sentimentalismo, el dolor, la rabia digna, el desespero y época donde empezábamos a ver un país CANSADO, llega Petro al poder como presidente de Colombia. Y bueno, creo que aquellos que hemos visto este gobierno andar y a punto de acabar diré un dicho popular de nuestro país ‘’lo que hacen con las manos lo dañan con los pies’’.
Volviendo al hoy y una Colombia aún más agotada de la política ¿Por qué creen que el país está cansado de los extremos? Porque ya probamos los dos bandos, y con esto podemos ver el porqué el país está acercándose más y más al centro político o de ‘’moderación’’. Un análisis de la firma NORC at the University of Chicago evidencia que muchos ciudadanos colombianos se muestran poco identificados con la izquierda o la derecha ideológicas tradicionales — lo que abre espacio al centro como una alternativa menos polarizante.
Aunque hay identificación con el centro, los partidos y movimientos que se declaran “de centro” no siempre logran articular una opción fuerte o un liderazgo claro. 4 Métrica señala que el centro “no tiene una posición doctrinal firme” y se adapta, ¿pero a que se adapta? volvamos arriba donde hablamos de ‘’ el orden y la seguridad; el otro, el cambio y la inclusión social’’ El centro se ‘’adapta’’ a reconocer diferentes luchas, necesidades, voces y opiniones y con esto construir un país, pero teniendo esta información ¿como puede Colombia empezar a construir un país de ‘’centro’’ cuando según INFOBAE el centro no tiene una casa política claramente identificada: por ejemplo, partidos tradicionalmente centristas tienen muy baja cercanía entre la ciudadanía (por ejemplo, 1 % para Alianza Verde)?.
Bueno, la misión de la nueva ideología, el ‘’centro’’, es construir confianza, ser celosos con quienes entran a este campo, los jóvenes de este siglo XXI son mucho más observativos en la política y meticulosos con lo que eligen, y aunque en los hogares aún se cría una ideología de derecha o izquierda, con la libertad que da el internet y la cantidad de información muchos ya cultivan sus nuevas visiones políticas, y quienes se consideren de centro hoy, no hay soledad, somos muchos, aunque regados por Colombia y un piso que aún está en construcción si nos encontramos podremos construir mucho más y a aquellos de los sectores de derecha e izquierda, unámonos a construir país, la guerra non traerá evolución traerá destrucción desde sus dirigentes hasta sus miembros.
¿A Colombia le espera una nueva forma de gobernar y de escuchar? Esperemoslo.



