top of page

Muzak y la manipulación del sonido

Foto: Joss Sarmiento
Joss Sarmiento.jpg

Joss Sarmiento

Universidad Externado de Colombia

Todos conocemos la música de ascensor. Ese sonido suave y repetitivo que parece flotar en el aire sin un principio ni un final claro, ni un propósito, ni un objetivo más allá de ser el cliché de ser la música de ascensor. Es la melodía que nos acompaña en hoteles, consultorios, supermercados, etc. No interrumpe, no distrae, pero está ahí, llenando los silencios y moldeando nuestra percepción del espacio. ¿Alguna vez se ha preguntado por qué esta música existe o cuál es su verdadero propósito? No está ahí por el azar ni es un simple adorno. “La música de ascensor” es una herramienta de manipulación sensorial diseñada con precisión para influir en nuestro comportamiento sin que nos demos cuenta. Suena inofensiva, claro, pero está cuidadosamente calculada para calmarnos, para hacernos esperar con paciencia o incluso para impulsarnos a gastar más. Pero lo más inquietante es que apenas la notamos.

En 1934, una empresa dedicada a la comercialización de música a través del cableado telefónico cambió su nombre de Wired Radio a Muzak. Con ello, inició la estandarización de una música creada exclusivamente para ambientar espacios como hoteles y restaurantes. Muchos artistas criticaron y satanizaron este género, tachándolo de un entretenimiento efímero y carente de expresión artística. A diferencia de los géneros en los que se basa —como el jazz, el folk o el swing—, que requieren una escucha activa, el Muzak se diseñó como una copia hiperrealista de la música, hecha con el único propósito de no ser escuchada... ¿o tal vez sí?

Desde su concepción, la música ha tenido un propósito implícito: transmitir sentimientos y generar emociones. A lo largo de la historia, su presencia ha definido escenarios específicos: los tambores de guerra infundían furia y determinación en el campo de batalla, mientras que las trompetas en los cuarteles o los cánticos en los templos evocaban fuerza, espiritualidad y paz. Nadie tuvo que enseñar esto; la música y las emociones que evoca están intrínsecamente conectadas con nuestra percepción humana.

Muzak comprendió este principio y comenzó a aplicar su música en un entorno inesperado: los ascensores. En una época en la que los rascacielos se alzaban cada vez más alto, los trabajadores de oficina sentían ansiedad al subir en esas cajas metálicas suspendidas en el aire. La música suave y calmante de Muzak fue la solución: un sonido diseñado para disipar el miedo y devolver la tranquilidad. No podían comenzar su jornada laboral con una sensación de angustia en el cuerpo.

Cada composición del Muzak está meticulosamente pensada para algo. En las fábricas y oficinas comenzaron a notar que los trabajadores se distraían con diferentes tipos de música, por lo que Muzak invirtió tiempo y dinero en desarrollar música que no interfiriera con la productividad de los empleados. Así, crearon el grupo llamado "Arquitectos del sonido", que, por medio de la investigación musical y social, concretó la "Progresión de estímulos", un sistema de intervalos de 30 minutos en los que durante 15 minutos se incrementaba gradualmente el volumen y el tempo de la música y en otros 15 minutos se mantenía en silencio. La instrumentalización se elegía minuciosamente para contrarrestar la fatiga, aumentar la concentración y mejorar la productividad y la moral de los trabajadores.

En los restaurantes se usaban canciones rápidas y activas para que los clientes comieran más rápido y se fueran pronto, apelando a la rotación y más ventas. En los supermercados se aplicó el concepto inverso, música lenta y tranquila que inducía a caminar más despacio por los pasillos y ver más productos en las estanterías. Esta música estaba ahí para limar asperezas y no ser escuchada, dando al espacio un aura cálida y amigable. Hoy, al entrar a una tienda donde no hay música, nos sentimos extraños, algo falta en el lugar. Además, estudios como el realizado en 1982 y publicado en el Journal of Marketing demostraron que la música de fondo influye en el comportamiento del consumidor. Según este estudio, las ventas en un supermercado aumentaron un 38.2% en los días que se reprodujo música de tempo lento en comparación con los días de música rápida. Los compradores, al ser consultados al salir de la tienda, rara vez recordaban la música, lo que indica que su influencia era mayormente subconsciente. ¿Es esto música o control social?

Con el tiempo, la manera de operar el sonido de Muzak evolucionó hasta convertirse en una herramienta clave del branding corporativo. La mayoría de empresas en el mundo adoptaron el sonido como parte clave de su identidad corporativa, desde los tonos característicos de los sistemas operativos como en Windows o Mac, hasta los jingles de marcas reconocidas como por ejemplo McDonalds o Coca Cola. Hoy en día, el sound branding es un pilar fundamental del marketing sensorial. Las grandes compañías invierten millones en diseñar paisajes sonoros que no solo ambientan, sino que también transmiten emociones específicas para reforzar la identidad de su marca. Desde el relajante sonido ambiental de un salón de belleza hasta la energía movida de una tienda de ropa juvenil, la música se ha convertido en una forma de comunicación silenciosa, pero muy efectiva. 

Conforme la tecnología avanzó, el Muzak ha trascendido los espacios físicos. Con la llegada de la I.A y los asistentes virtuales, las plataformas digitales han implementado patrones sonoros diseñados para generar confianza y engagement. Servicios de streaming como Spotify, Apple o YouTube personalizan millones de listas de reproducción para alargar la permanencia de los usuarios en la aplicación, mientras que, en el comercio virtual, las notificaciones y efectos sonoros están calibrados al milímetro para estimular esa sensación de inmediatez y urgencia, con el objetivo claro de, así como en la época de Muzak, incentivar a gastar más y más.

Si la música de fondo alguna vez fue una simple ambientación, hoy es una herramienta comunicativa de manipulación que moldea nuestras experiencias sin que seamos conscientes de ello. Todo esto plantea preguntas sobre la autonomía sensorial y la posibilidad de resistir estos estímulos diseñados para influirnos. La educación sonora se erige como una alternativa viable: aprender a reconocer cómo la música afecta nuestras emociones y decisiones nos da mayor control sobre su impacto y sobre la autonomía en nuestro comportamiento.

 

Además, la personalización del entorno acústico es un paso importante hacia la autonomía. En algunos espacios de trabajo se han ido implementando sistemas que permiten a los empleados elegir la música que escuchan o incluso optar por el silencio. Aplicaciones como generadores de ruido blanco o entornos sonoros personalizables pueden ayudar a contrarrestar la manipulación sonora impuesta.

La pregunta que queda es: ¿podemos escapar del Muzak? Probablemente no, pero sí podemos aprender a escucharlo con una nueva perspectiva. Entender cómo el sonido moldea nuestro comportamiento es el primer paso para recuperar parte de nuestra autonomía sensorial en un mundo donde la música ya no es solo arte, sino también estrategia.

Recordemos a Brian Eno a propósito de la música ambiental con esta frase: 

“La música ambiental debe poder adaptarse a muchos niveles de atención auditiva sin imponer uno en particular: debe ser tan ignorable como interesante”.

Referencias

Dialnet. (s.f.). Ecología sonora y alfabetización auditiva. Recuperado de https://dialnet.unirioja.es/descarga/articulo/8111893.pdf

Estudio de Comunicación. (2021). Muzak: Controlando tus instintos. Recuperado de https://www.estudiodecomunicacion.com/2021/11/25/muzak-controlando-tus-instintos/

Mood Media. (s.f.). Historia de Muzak. Recuperado de https://moodmedia.com/es/blog-es/mood-media/historia-de-muzak/

ResearchGate. (s.f.). Influencia de la música y el branding sonoro en el comportamiento del consumidor en entornos de retail. Recuperado de https://www.researchgate.net/publication/383749616

Sibetrans. (s.f.). Músicas invisibles: la música ambiental como objeto de reflexión. Recuperado de https://www.sibetrans.com/trans/articulo/234

TecScience. (s.f.). La influencia de la música en el comportamiento del consumidor. Recuperado de https://tecscience.tec.mx/es/divulgacion-ciencia

Muzak Archives. (s.f.). Stimulus Progression. Recuperado de https://muzakarchives.com/stimulus-progression/

ISSN: 3028-385X

Copyright© 2025 VÍA PÚBLICA

  • Instagram
  • Facebook
  • X
bottom of page