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Un tigre en tiempos de Noé

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Tomás Torres Alarcón

Universidad de La Sabana

En los tiempos de la gran inundación, Dios le designó a Noe escoger una pareja de cada especie animal que había en la tierra y llevarla al arca que estaba construyendo para poder repoblar la tierra después de la inundación. De miles de animales de la misma raza solo subió un tigre macho y una hembra. La gran inundación que devastó la tierra en este momento lo llamamos “Gobierno del cambio’’ y el tigre que repoblará y dará esperanza para su raza se llama Abelardo de la Espriella.


Y sí, los tiempos de Noe pasaron hace miles de años, pero Colombia enfrenta uno de los momentos más críticos en materia política, social, económica y de seguridad de los últimos 20 años que si no tomamos cartas en el asunto nos puede llevar a la devastación de la democracia colombiana. Sin embargo, en una incertidumbre sofocante por saber quién, de todos los candidatos presidenciales que hoy nos presenta el país, podrá derrotar al heredero del fracasado gobierno de Gustavo Petro y al continuismo de la izquierda destructora, se nos muestra un empresario, abogado, padre de familia y ahora candidato presidencial que, según la primera encuesta de AtlasIntel se posiciona primero con el 28 % en primera vuelta y con una diferencia de 1,5 % con el heredero de Petro, el señor Ivan Cepeda. ¿Su nombre? Abelardo de la Espriella.


El tigre, como le llama su movimiento Defensores de la Patria y sus simpatizantes, es un abogado con especialización en derecho penal y administrativo, dueño y fundador de su bufete de abogados De la Espriella Lawyers y fundador y empresario de diversos sectores como el de la confección con De la Espriella Style y su empresa de licores Dominio de la Espriella con su característico Ron Defensor y su reconocido Vino Fratellone. Es un hombre que a sus 47 años ha creado empleo, empresa y ha generado riqueza sin vivir del sector público. Sin embargo, incursiona en esta carrera presidencial porque, como muchos de sus casos más emblemáticos, siente y se ve un carácter de servicio a su pueblo y siente que ha llegado el momento de coger las riendas del país y llevarlo a un mar de progreso, riqueza y oportunidades.


No obstante, el camino es rocoso y siempre hay baches y huecos que superar para poder llegar a su destino, y las continuas difamaciones y ataques sin fundamentos no son la diferencia en esta carrera de caballos donde él toma la delantera. Es normal: siempre que hay alguien punteando hay otro tratando de bajarlo sea como sea. Muchos hablan de su relación con Alex Saab cuando estaba enfrentando la justicia colombiana y a los agentes de la DEA, relación que terminó cuando el señor Saab no quiso cooperar con la justicia y mostró la verdadera cara; cara que en este momento vemos en el gobierno de Venezuela que está entrando en una transición hacia la democracia.


Pero en estos tiempos de gran devastación se necesita un hombre que no solamente sepa gerenciar, sino que también sepa aportar al carácter social de nuestra nación, y es que para nadie es un secreto sus casos pro bono y la importancia que han tenido para la creación de leyes que han impactado de manera positiva a grupos marginados, como lo fue el caso de Rosa Elvira Cely. Y es que gracias al trabajo de De la Espriella se logró la ley que tipificó el feminicidio como un delito específico, o si quieren preguntémosle a Natalia Ponce de León y el excelente trabajo jurídico que él y su equipo hicieron para lograr que los ataques con sustancias ácidas fueran tratadas como delito. Y si hablo de la defensa hacia las comunidades de Cerro Matoso podría alargarme en explicaciones a favor del tigre Abelardo.


El panorama es más claro en estos momentos. La Gran Consulta por Colombia sacará un candidato, probablemente Paloma Valencia, que irá a primera vuelta a tratar de hacerle contrapeso al Tigre, pero lo que pasará tarde o temprano es que todos se tendrán que unir al Tigre para poder hacerle contrapeso al heredero de la destrucción que quiere que todos nosotros entremos en el Arca de la salvación y mirar qué pasa. ¿Eso es lo que queremos? ¿Queremos 4 años más de destrucción y permisividad con los grupos armados y la delincuencia? Esto no se trata de Uribe, Pastrana, Santos o Gaviria: se trata de poder salvar este país y sacarlo adelante, porque si no se salva ya no existirá Arca de la salvación que nos proteja y nos pueda sacar a flote.

ISSN: 3028-385X

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